Por Diego Feldman
Este campeonato, como en tantos otros, Milan fue como una especie de martillo. Cada vez que tenía la oportunidad, el martillo embestía sin piedad a su rival. No importaba tener los tres puntos asegurados, el sello de la casa siempre fue ganar a lo grande, y si podía hacer diez goles se hacían diez goles. Con esa jerarquía, fueron los justos triunfadores de un nuevo torneo de Liga del Rey.
Milan quiso terminar el Torneo Intermedio con su forma característica: goleando sin escrúpulos. Cinco goles de Mauro Mareco y dos del goleador del campeonato Nicolás Barboza fueron algunos de los impactos que recibió el arco de Búnker, para terminar cayendo 9-1 contra el campeón rossonero.
A pesar de que los aplausos se lo llevó el campeón, cabe mencionar el tremendo torneo que realizó Advengers, que logró empatar al milanés en puntos, pero debido a la enorme diferencia de goles favorable a Milan, el Vengador tuvo que conformarse con la estatuilla a la valla menos vencida gracias al firme guardameta Marcelo Salazar. En esta fecha, Advengers venció 9-1 a Charrúas con cuatro gritos de Claudio Cano.
Así se va el Torneo Intermedio, habiendo atestiguado un nuevo golpe mortal del campeón Milan. Aunque Advengers hizo lo que se le exigía, era difícil que el rossonero fallara. De todas maneras, el semblante que mostraron los equipos a lo largo y ancho de este campeonato fue de admirar, ya que en el Templo una fuerza mística exige al máximo a quienes osan pisar su césped; fuerza mágica que seguirá en el próximo torneo de Liga del Rey, cuando los martillos vuelvan a hacer retumbar este coliseo.